04/12/08

Mi vida y la nada

Decir que mi cabeza es un caos, nunca es una exageración. Generalmente cuando logro sentir el desorden como algo meramente molesto, es porque éste, es ya, un asunto incontrolable… básicamente esto es lo que pasa. Mi cabeza colapsa, entre desorden y demasiadas cosas acumuladas. El trabajo me mata… la escuela me mata… yo me mato… no, juro que no estoy conjugando un verbo. Mis citas con el doctor no han sido satisfactorias… me estresa cuando me mandan de un especialista a otro y me mandan estudios cada vez más complejos a la par que te dicen en mil y un palabras distintas, “no sabemos lo que tiene, pero a su edad no debería tenerlo”.
Tengo 24 años y diría que estoy en plena crisis si no me supiera perfectamente capaz de superar la mayoría de los problemas que tengo. Aún así una cosa es asumirse capaz y otra que tu cuerpo ya no resista mucho más y no te responda igual que cuando tenías 15. Sí, estoy enferma de problema endocrino y en teoría es natural. Sin embargo, no puedo evitar sentirme inútil por no poder seguir llevando mi ritmo de vida, de poco sueño, alcohol, cigarro y trabajo. Mi neurosis se despierta por que no estoy ocupada y no puedo ocuparme, aunque de antemano sé que tengo mil y un cosas por hacer…
En fin este post sólo tiene la intención de avisarles que colapso… algo así como los edificios en la última escena de the fight club…
En algún punto todo mejorará yo lo sé, siempre lo hace, y en algún oro todo volverá a ser así o más oscuro, es la ley de la vida, todo permanece en constante movimiento. Heráclito tenía razón.
Mientras tanto, me dedicaré a sobrellevar mi neurosis y mi enfermedad, haré papercraft, haré mi trabajo y saldré de la coladera ¿qué otra cosa me queda?
PD. sé que es algo tarde para desearlo y que todos ya estarán pensando en renos y demás cosas...No me importa. Feliz Samahín a todos... Un buen año, y que la luna los colme de bendiciones... (recuerden que después de todo...todo aquí es Karma )

09/11/08

TNT 16

Sé que el evento afamado por otakus y frikies de toda índole la TNT16 fue hace algunas semanas. Sin embargo, por cuestiones de tiempo, trabajo, escuela y obsesiones, no había podido publicar antes al respecto. Podría dejarlo pasar. Como otros tantos temas que se quedan guardados en la tinta de mi diario y jamás salen a la luz del ciberespacio; pero considero importante unirme a la voz –y darla yo también- a una causa social justa y que considero, su difusión es importante en el sentido que es un tema de mucha relevancia para algunos y de nula para los demás, por lo que su cobertura ha sido escasa…
La TNT es más allá de un evento, una convención de cómics, anime y manga, así como todo lo que a cultura freaky-geeky (neologismo de subcultura ¿por qué no?) se refiere. Se pensaría que por lo tanto, este evento es para todos aquellos que son considerados, de manera despectivamente muchas veces, como Otakus… ¿Qué es un otaku? Pues en palabras de mi novio “una persona que vive por y para el anime y el manga así como todos sus derivados incluido la cultura japonesa.” Personas que caracterizadas por ser tan fan de este tipo de industria se vuelven verdaderos ‘especialistas’ sobre el tema. En fin todo lo que ocasiona una cuestión adolescente de proyección, unión de grupo bla, bla, bla, como en cualquier otra subcultura que exista ya sean, emos, punks, darketos o fresas.
Pero ¿qué los caracteriza? Pues francamente no lo sé, ¿el sushi, el gusto desmedido por el anime, el amor platónico por alguno de los sensuales personajes femeninos, la lectura aderezada de dibujos a veces mucho menos llamativos que los cómics de la escuela americana, pero más interesantes? Repito: no lo sé. Y es una cuestión que no trataré aquí. Lo que sí diré es que como todos, la mayoría obedecen a ciertos parámetros sociales y teorías sociológicas que no me interesa reproducir en este espacio. Si acaso he de decir algo es que este tipo de fanatismo es uno de los más simples de llevar a la edad adulta y es un grupo referencial que muchos de los jóvenes y adultos que conozco se pueden dar el lujo de llevar a pesar de sus años. No te puedes vestir de terciopelo negro o llevar un mohicano enorme para ir a trabajar a diario, salvo en pocas excepciones, pero si te puedes ir a una convención en tu día libre y coleccionar figuras, cómics, discos y toda suerte de merchandising a los 25. De hecho me atrevería a decir que el ser un geek u otaku es más llevadero a mayor edad ya que incorporado al mercado laboral tu poder adquisitivo es mayor y desde luego, los gustos y caprichos que puedes pagarte son más atractivos. (Mi siguiente capricho será una dollfie, ya les diré después de qué se trata)
Desde esta perspectiva, la convención TNT es un lugar para adolescentes, pero no sólo para ellos. Personalmente no me considero una otaku a pesar de que el anime y ciertos mangas me son sumamente interesantes y en definitiva es un género que perfila dentro de mis favoritos. Sin embargo, disto mucho de considerarme especialista. Aún así disfruto enormemente de asistir a este tipo de eventos y dejarme ser presa de la industria cultural e impulsos de consumo (hasta agotar existencia o el crédito de mi tarjeta) que se da en este tipo de convenciones; con tantas rarezas y coleccionables al alcance; además de la posibilidad de admirar a gente que, verdaderamente, se toma el tiempo y el interés de realizarse disfraces, que en este evento son cosplays, tan elaborados, que no pueden sino resaltar mi asombro y admiración. Y es que para aquellos que me conozcan sabrán que si algo disfruto en esta vida, además del cigarro, el café y ciertos vinos y licores, son los disfraces y coleccionar cosas, mi personalidad obsesiva se regodea ante ello.

Volviendo a la TNT 16 de este año, hay que señalar ciertas fortunas y desfortunas de aquellos que tuvimos la posibilidad de ir y de presenciar un fenómeno social, que al parecer pasó desapercibidos para muchos – la gran mayoría- incluso estando muy cerca de la Meca “el centro de convenciones Tlatelolco.” La convención tuvo una duración de 4 días, sin embargo y por razones obvias como el trabajo y la escuela los más concurridos fueron el fin de semana, días en los que yo estuve presente.
No es la primera vez que asisto a este evento, sin embargo este tuvo particular importancia debido al poder de convocatoria que tuvo, sobre todo en los días ya mencionados, razón que derivo en un sobrecupo y pésima organización que desataron una serie de disgustos y abusos de poder que de ninguna manera se pueden quedar en el silencio.

TNT16 el trayecto
¿Qué hace uno a las 10 AM, con ropa que uno no usa desde secundaría vestida de gato y caminando por el metro? Seguramente lo mismo que otras 50 personas que utilizan los andenes de la estación Tlatelolco cual cabina telefónica al estilo de la mujer maravilla o superman, para dejar de ser Juanito y convertirse en algún personaje de Naruto, Clamp, Videojuego, o simplemente-y como su servidora- en una nekomimmi o chica gato. (Como amo ponerme orejas colas garritas y cascabel, me cae que ni cuando tenia 6 años lo disfrutaba tanto)
Eso es lo que se vive en el anden, parte por que si te disfrazas no pagas, parte por que ¿cuántas oportunidades tenemos de disfrazarnos como adolescentes o adultos, en público sin parecer tarados? Sí sé que muchos pensaran que nunca y que disfrazarse es una cuestión ridícula a cualquier edad menos la infancia, sin embargo tomaré eso con un mero atisbo de represión, debido a una envidia provocada por la frustración que genera que el súper yo de esas personas, no les permita portar orejas de gato en público. Como personalmente, soy más amargada con las demostraciones navideñas que con las orejas en cualquier época del año, el portar un cosplay sea de lo que sea, para mi es un orgullo y sobre todo un placer, fetichismos a parte.
Llegué a la convención disfrazada, como mi novio (el de ‘Snake’ por cierto) y visualizamos una enorme cantidad de gente formada, tanto para cosplay como para taquillas. El boleto no es barato $70 pesos es un golpe a la economía de muchos, sobre todo en esta época sin embargo es un precio que se está dispuesto a pagar por entrar a una convención a la que se va a…exacto: gastar dinero. Porque todo ahí dentro es caro, sopas en 40 pesos, aguas 15, y bla, bla, bla, como en el vive latino pues, todo caro, mucho abuso y mucho sobreprecio para el pobre consumidor promedio que es el adolescente que muchas veces junta el capital durante meses para despilfarrarlo, o invertirlo, según la conciencia del comprador y la perspectiva de quien lo juzgue, en una tarde.
Llegamos a registrarnos, y aprovechando que por primera vez, se tenían pases de prensa, pasamos, saltando las filas, a la mesa de registro, donde nos colocaron un sello, para poder entrar y salir del recinto, y desde luego para evitar las engorrosas filas, que para esa hora ya eran largas, aunque era muy temprano.

TNT desde dentro
La convención, estuvo como de costumbre, aunque la ubicación de varios puestos había sido cambiada lo cual nos desorientó por momentos, sobre todo a mí que buscaba desesperaba el stand donde años anteriores había comprado a Juan Carlos Bodoque de 31 min. Y en mi urgencia buscaba comprar a Juanin Juan Harry, cual Cachirula buscando al último de la especie de los juanines. Cuál sería mi sorpresa que al llegar al stand, me dijeron que no había tales ejemplares desde el viernes y que no sabían si les llegarían hasta el domingo.
Jamás creí tan necesaria la existencia de un Tío pelado que traficara con juanines y me diera uno.[finalmente el domingo adquirí a un Juanin al cuál vestí amorosamente]
Vi muchísimas cosas interesantes, destacando desde luego los cosplays cada vez más elaborados y con excelentes acabados, recuerdo uno de Saikano donde las alas de la chica, finamente estructuradas en aluminio y acetato, parecían salir de su espalda y ropa, con una veracidad impresionante. Jack Sparrows y trajes de los Evas de evangelion construidos con base en el template del robot en papercraft, es decir cartón y pegamento, me llenaron de asombro, sobre todo aquellas esculturas móviles, como el ganador del cosplay varonil: gigantes. Lamente enormemente haber olvidado mi cámara aunque me resigné a tomar lo más que pude con el cel de mi chico.
Curioseamos un rato, y vimos algunos cómics, pósters y artículos que estamos interesados en comprar, sobre todo figuras y en mi caso plushies ya que amo los muñecos de esta especie. Sin embargo el sobreprecio me pareció una grosería y decidí por no comprarme ninguno. Aunque compramos otras cosas como playeras, comida, y desde luego, separadores, sobre todo en el área de fan art, mercadito de pulgas, o zona independiente, donde los precios no son muy elevados y encuentras cosas verdaderamente interesantes como domokuhns en crochet y otras artesanías dignas del FONART.

Después de estar ahí un rato, nuestras reservas monetarias se extinguieron por lo que mi novio y yo decidimos salir a buscar un cajero y comer algo. Ahí empezaron los problemas para el día sábado que sólo serían un aviso de lo ocurrido el día domingo.
Cuando regresamos del cajero y comer, nos encontramos con la sorpresa de que a pesar del sello y demás no nos dejaban entrar. En una puerta un guardia de seguridad nos dijo:’si les debo respetar su sello, pero por el momento no se admite más gente hasta nuevo aviso.’ Decidimos dar una vuelta y luego regresar a la entrada principal. Ahí el hombre de seguridad no sólo fue sarcástico y grosero, sino estúpidamente desamable, al decirle si podíamos entrar y decirle que estábamos en la mesa de registro como prensa su respuesta fue ridícula: haammm, puede que sí estén registrados, o puede que no lo estén, eso es algo que yo no sé y no puedo saberlo.’ Ofrecimos entonces nuestras credenciales de elector para que comprobara que estábamos en lista, su respuesta fue peor. Miren aquí se hace lo que el señor dice y el ice que nadie puede entrar, ustedes me dicen una cosa yo se otra, hablen con el SR. A modo de presentación le dijo al otro gorila cuyo nivel intelectual seguro era idéntico al hombre con el que hablábamos: ‘aquí los Sres. Dicen Ser de prensa, pero eso yo no lo sé, dicen que están registrados, pero pues tampoco lo sabemos’ nosotros interrumpimos y contestamos que en efecto estábamos registrados y que podíamos identificarnos, además de que teníamos un sello que nos acreditaba para entrar y/o salir del lugar. El hombre se rió de manera burlona y nos ignoro no sin antes mandarnos al diablo, diciendo que el sello no valía nada para nada. Si así trataron ala prensa ¿cómo trataron a los asistentes?

Los problemas
La respuesta es obvia, muchos gastaron en un boleto que nunca les fue reembolsado y compañeros asistentes, están en todo su derecho de unirse y demandar ante PROFECO por que eso no se vale. Si sabían que la capacidad del lugar era insuficiente, debieron cerrar la taquilla y no seguir vendiendo los boletos a manera de fraude. El problema se agudizo para el día domingo. Ese día nosotros, mi chico y yo, entramos y decidimos no salir, nos mantuvimos la mayoría del tiempo frente al escenario, así que no caminos entre los pasajes atascados de gente de la convención la cual dejo de ver su incapacidad para su organización así como garantizar la seguridad de las personas en ella.
En la zona de escaleras, que te llevaba generalmente a baños o a la zona de fanart, se cerró el acceso debido a la cantidad de gente que había. Esta fue tal, y la organización de los stands tan mala, que fuera del escenario, que además resultó insuficiente. No había un solo punto de descanso donde pudieras sentarte a comer o descansar los pies. Vamos para el concierto de Jam Project pidieron al a gente que se levantara y la verdad es que el lugar no estaba lleno, sino lo que le sigue.
Desde afuera, lo que se vivió fue peor, ya que la gente desesperada intento dar un portazo para entrar al lugar después de casi 6 hrs. de espera en fila y con boleto en mano, definitivamente eso fue fraude, sin embargo lo grave se presentó después con la llegada de elementos de granaderos que además de cerrar la calle, golpearon gente y se portaron como lo que son: la baja esfera policiaca, animales de reserva que además de asustar a las personas, ayudaron a los gorilas de seguridad a lavarse las manos del problema de la organización. La información anterior, personalmente no lo vi, ya que como dije yo no salí del centro sin embargo, tengo fuentes fidedignas que lo vivieron, además de los videos que las mismas personas que estaban afuera se encargaron de grabar y dejar como testimonio.
Algo sorprendente es como se nota que los muy estúpidos de la logística del Centro de convenciones de Tlatelolco CCT, decidieron cerrar las puertas de acceso y por lo tanto también de salida para controlar a la gente. Mi pregunta es: ¿qué hubiese pasado si hay un imprevisto dentro del centro? ¿Qué seguridad había para la gente adentro? ¿Nos esperaba otro news divine? Espero que no. De cualquier forma esto sólo evidencia la falta de organización y la ineficacia de los operadores para proporcionar seguridad a los asistentes, sobre todo cuando su mirada se nubla con el dinero que la venta de molestos supuso.
Lo sorprendente es que a pesar de los hechos registrados, no hubo ninguna mención en medios ya fuesen electrónicos o impresos. La respuesta del por qué es simple, este evento no es algo que se mande cubrir por que no se considera importante. Sin embargo es un sector de mercado que mantiene a toda una industria que no es nada barata, de ahí la importancia de sumarme a las voces que dan testimonio de estos hechos y sobre todo de informarlos a ustedes lectores para que formulen sus propias conclusiones.
PD: Mi novio me regaló una Ruby Gloom hermosa a la cual le hice un vestido tipo Gothic Lolita Candy stripe... les subiré fotos e historas en cuanto tenga un poco más de tiempo...

14/10/08

Totalmente Vieja y sin culpas...


Cuando vi este comercial por primera vez, me dio risa… parte proyección, parte risa Freudiana, que me dejaba entre ver lo catastrófico del asunto… este comercial por mucho es grotesco. No sólo la manera en la que se retrata a la mujer comiendo (desesperadamente cual un vil atracan de una princesa Mia… sino por el contenido en el discurso que connota una invitación a volverte princesa Ana.

Pero, ¿quiénes son estas princesas?

Al buscar en la red sobre esta realeza los resultados son interesantes… las princesas Ana y Mía, también conocidas como princesas de cristal y de porcelana son las palabras clave para encontrar en Internet foros y blogs que promueven el estilo de vida a favor de la anorexia y bulimia. A pesar de que estas enfermedades silenciosas se consideran como unas de las más importantes hoy en día, ya que afectan a la población entre los 15 y los 30 años según la OMS, y se han tomado medidas para promover información al respecto de ellas así como su detección y tratamiento, los foros Pro ana y mía como también se le conocen son muy socorridos y visitados por una comunidad que va en crecimiento.

El Internet, tomado como esta tierra de nadie de fácil publicación y relativo simple acceso, ha sido el espacio ideal para la promoción de estas páginas y foros con contenidos como dietas, consejos y mandamientos de las mujeres y hombres que padecen esta enfermedad derivada de la maniaco-compulsión. En estos espacios la promoción de la ‘perfección’, como también se le llama son sólo algunos de sus tópicos. Las carreras para perder kilos, las páginas de inspiracionales con gente delgada, así como los menús en señal de fuerza de voluntad sustituyen el nombre. En estos foros todas son princesas, la diferencia de su anonimato no radica en el nombre, sino en el número de calorías consumidos al día, la báscula y el peso ocupan el primer lugar en la carta de presentación de los usuarios, que contrario a lo que suele pensarse no son sólo mujeres.

La anorexia y la bulimia no discrimina, y llevarla en sus términos es un largo y sinuoso camino hacia la muerte: a las fallas sistémicas, la perdida del cabello, daños en el esófago, entre otros problemas causados por estas enfermedades; sin embargo, “vale la pena recorrerlo, quiero ser perfecta, controlarlo todo, llamar la atención” asegura una persona con este tipo de trastornos. Finalmente esto no se trata de juzgar a las personas y decir si estas chicas y chicos que padecen estos desórdenes se encuentran bien o mal, no es una cuestión de moralina, como generalmente se quiere tratar el asunto. Cada quien es libre de buscar su belleza como mejor le plazca, incluso a través de la muerte.

Desde luego hay cosas objetables, como que la mayoría de las personas que padecen un trastorno así, no se encuentran concientes –generalmente- de ello, o lo ven como una manera natural de comportarse, aunque en el fondo sepan que no lo es. Finalmente no hay que olvidar que alguien compulsivo será cegado por su obsesión y neurosis, hasta cualquier límite impuesto o no, y se orillará al paciente a sobrepasarlo. Hay que dejar en claro, por lo tanto, que un problema así no siempre empieza por algún fin estético. Recurriendo de nueva cuenta Freud, podría hablarse de una cuestión de superyó, además de diversos procesos psicológicos que evitan que la conformación del yo y del dominio del mismo se lleve a cabo. Controlar la comida y su ingesta, no es algo que se haga siempre pensando en el ‘voy a engordar’, aunque por desgracia es inevitable admitir que también pasa. Muchos de los casos de este tipo existen gracias a una imperiosa necesidad de adaptarse a un canon y sentirse como parte de la tribu poderosa o bella.

Lo peligroso de comerciales como estos no es que fomenten la anorexia y la bulimia per se, sino que la socializan haciendo de un desorden patológico -como la culpa por la ingesta de alimentos- algo perfectamente natural y por si fuera poco hasta característico de un género: “si no te preocupa, no eres mujer”

Definitivamente el comer algo y sentirse culpable por satisfacer una necesidad fisiológica y básica, no es algo natural, mucho menos su socialización. Como parte de un género que le guste o no a la publicidad, también es pensante y espero algún día se de cuenta que su definición nunca podrá hacerse a partir del contraste con lo masculino (Si les interesa acérquense a las teorías de Nancy Chodorow o a las aproximaciones de Melanie Klein, o Hellen Fisher), me rehúso a ‘comerme’ la idea en el comercial. Sobre todo a caer en su juego de socialización de un rol genérico.

No, yo soy orgullosamente mujer, si lo juro, a pesar de lo que mis amados compañeros digan o piensen, a pesar de tener apodos como “el amigo” o a los supuestos de que gracias a como pienso “hasta podría ser hombre.” No, soy mujer y una que no sé siente culpable de comerse muchísimas calorías en un helado si así lo decide. Yo soy muy controladora y miento si digo que no controlo mi dieta por una cuestión obsesa de mi salud y ciertos problemas derivados, pero no por una cuestión de culpabilidad en referencia con la ingesta. El sentirte culpable del placer es sólo el principio de sentirte culpable por vivir y eso, si lo sabré yo, te lleva a desarrollar una serie de patologías que tarde o temprano, te llevan a lugares que no quieres reconocer, ni encontrar.

Personalmente publicidad de este tipo, en efecto, me saca risa, pero también me provoca unas nauseas enormes…



08/10/08

Administrar...¿ qué?

"X: -¿alguien sabe por qué en las escuelas se enseña apreciación artística?

YO: - para aprender un poco de estética y saber apreciar las artes…

X: -si, bueno además para que los niños puedan ADMINISTRAR SUS EMOCIONES

YO: (pensando) que pendejada más grande…. Sigo leyendo…"

Estuve pensando el resto de la noche en ¿cómo demonios es que uno administra sus emociones? AD-MI-NIS-TRAR… me resulta una palabra grotesca, hasta obscena diría yo, tratándose de algo que el sólo hecho de intentar controlar, es capaz de generar una patología. Rumiando la idea, con la palabra ADMINISTRAR jodiéndome la cabeza, me di cuenta que en efecto, esa simple oración pronunciada por el interlocutor, con el menor de los intereses, me había generado una revolución mental que llegaba a la convulsión del asco. Sobre todo cuando pensaba en esa palabra y sus implicaciones unidas a algo que definitivamente, me resulta completamente humano: las emociones, el arte. ¡El arte con un carajo, el ARTE! ¡¿Cómo coños se va a administrar el arte?!

Pensar en administrar las emociones, la creatividad, el arte, me resultaría algo tan absurdo como administrar el oxigeno, para que todos nosotros, seres humanos, podamos llegar a la uniformidad sugerida de la moderación en el ecosistema. Sí, tal vez el interlocutor, no se refería a la palabra en ese sentido, pero su elección lexicográfica más que desafortunada, fue jodida. ¿Cómo putas algo que es el motor, el impuslo vital, la fuerza de Dionisio, el fuego de la misma vida, puede aprenderse a ser administrado, a partir del arte? No, No, No… que vaya y administre sus emociones cuando este cogiendo a ver si llega al asombroso estado Zen, a ver si es cierto que sin explosión y pasión, todo sabe más rico.

Mis estimados lectores, este tono de escritura me es muy nuevo, jamás me había sentido tan aludida y exasperada por una soez afirmación académica. ¿Pues que el pendejo no leyó a Joyce, a Rimbaud a Baudalaire, que nunca vio a Picasso, a Van Gogh, a la señorona de la Carrington, para pensar que en efecto, el arte no se administra? ¿Pero en qué putas estaba pensando, cuando hizo tal afirmación?

El arte es la explosión de las emociones, una expresión incontrolada que a veces te lleva a buen término y otras más, te hunde en las más profundas de las desesperaciones. El arte no administra, es válvula de escape cuyo comportamiento es, en la mayoría de los artistas, impredecible por el grado de viceralidad en el que se incurre. Es, ante todo, un ejercicio de expresión libre, que no es lo mismo que el simple ejercicio de la libertad de expresión.

Incluso los más racionales -como yo comprenderé- saben que las emociones en el momento de la creación artística o del paroxismo estético, resultan en algo incomprensible, explosivo y profundo, cuya administración está lejos de ser controladas. Llegando a sobrepasar los intereses inmediatos, haciendo que tus emociones se te desborden, cual llamaradas en tu cuerpo. [Tal vez sólo el Santo de Kant, libre de toda pasión y apegado a una rutina enfermiza, sea el único ser humano conocido, capaz de administrar sus emociones]

Eso de la administración, que se lo dejen a los empresarios de mierda, que buscan administrar todo, con la finalidad de optimizar sus rendimientos. Esa gente ‘tan seria’ como tiene a bien citar el Contador del Principito, es harina de otro costal. Los artistas, las personas creativas tenemos otro fin. Tenemos otra estrella, por más ridícula que yo me lea en este preciso segundo. Yo no busco administrarme en nada, me fascinan los excesos, nunca he sido moderada y mi carácter aunque apático y poco participativo, hasta tímido y bastante tranquilo, jamás se ha ido con medias tintas, menos en cuanto a creación artística se refiere… o apuestas o de plano te dejas ganar, pero uno no se anda con chingaderas… Carajo, ¿de qué otro modo se puede vivir; sino es en el límite de la locura? Francamente, no conozco otra forma y si alguien quiere contradecirme, adelante…

Por primera vez, mis estimados lectores ocacionales, los invito a un debate abierto: ¿a ustedes qué les gusta administrarse y/o administrar, si es que le hacen a eso?

Por mi parte, fuera del whisky que estoy a punto de tomar, cual jarabe mágico para mi salud mental, no pretendo hacerme una dosificación de nada más… disculpen el tono, el lenguaje y hasta la sintaxis… pero como que esto de la administración me ha traído un derroche de recursos.

Saludos mis estimados, y espero sus comentarios…

07/10/08

31 minutos:la película (reseña 'formal' jaja)

Escribí esto como parte de una tarea para mi clase de géneros, la comparto, aunque disculpen el tono solemne y serio... en un post venidero ya hablaré de mis emociones y experiencias que creánme, les tengo que contar...
Justificar a ambos lados“¡Salgan de la jaula! Brutos, de eso se trata la libertad”

A lo largo de América latina, el público infantil es ignorado, poco tomado en cuenta, o subestimado en el mejor de los casos. Cuando se piensa en producciones de programas infantiles, se habla de las grandes producciones estadounidenses, basura televisiva, en su mayoría o una que otra canadiense, con un poco más de calidad. La trama simple y el argumento forzado a la moraleja, pareciera la fórmula de cajón para la mayoría de producciones latinoamericanas, que pretenden la imitación de las ya creadas en los países del norte. Sin embargo, esto está cambiando y prueba de ello es 31 minutos, programa chileno realizado desde 2003 y que recientemente, Marzo de 2008, estrenó la película.

31 minutos: la película, fue en más de un sentido un reto para sus realizadores. Por un lado se buscaba romper con el formato seguido en los programas de televisión, y a la vez que este reconocido programa con títeres no perdiera su esencia al cruzar a la pantalla grande. Esto era realizar principalmente, un producto de calidad, hecho con un presupuesto decente y sobre todo, con un contenido inteligente capaz de entretener a chicos y grandes por igual. Por otra parte, la presión que tenía la película era mucha, ya que es la producción más cara en la historia de Chile, por lo que la apuesta por una película infantil de estas características fue muy fuerte.

Finalmente la manera en la que se resolvieron ambos intereses ha sido muy favorable. 31 minutos: la película, es un producto de calidad, que en efecto entretiene a toda la familia, y no con los chistes de tendencia lineal como podría pensarse. Por el contrario, ésta maneja dos discursos en líneas paralelas, lo que enriquece la trama. Está la interpretación infantil y lineal que predomina y es evidente, y el sentido subyacente en la infinidad de bromas irónicas, sarcásticas y referencias a política, finanzas entre otras cuestiones, que los adultos tenemos a bien agradecer en una película de corte para niños.

A pesar de los comentarios como una película híper producida, 31 minutos es, en mi opinión, una realización muy bien lograda que refleja a través del secuestro de Juanin Juan Harry, una realidad que sobrepasa los límites de la fantasía en la ciudad de Titiriquén. Con aventuras fantásticas, nuevos personajes, y una historia fuera de la localización del estudio habitual de la teleserie; 31 minutos: la película, revive los valores de amistad y lealtad a pesar de los defectos y diferencias de carácter. Haciendo de ella una invitación para todo público, que guste de un humor simple, pero inteligente, más allá de las superproducciones de Disney-Pixar, cuya falta de originalidad ya cae en lo ridículo.

A pesar de su corta duración, esta película es una historia para apreciarse y reírse de principio a fin. Sin duda se extrañan cuestiones clásicas de la serie, sin embargo, no son determinantes para descontextualizar a nuestros entrañables personajes en sus nuevas aventuras. En efecto, esta es una producción que a pesar de sus limitaciones no le pide nada a ninguna de los países vecinos, por el contrario tiene mucho que enseñar. Por ejemplo, el hecho de que una imaginación flexible, una buena inversión del presupuesto y una excelente historia, contada de manera estructurada y adecuada, no requiere grandes efectos especiales, ni animaciones millonarias, para realizar un producto final decoroso, digno de verse y disfrutarse.

En este sentido, cuando hablamos de cuánta producción infantil existe en nuestro país y nos encontramos con las animaciones del “Chavo del 8”, por enésima vez consecutiva, la frase de Juan Carlos Bodoque, en la película, nos hace reflexionar: “¡salgan de la jaula! Brutos, de eso se trata la libertad.” En un país enjaulado por la ignorancia y la falta de buen contenido, el sabor de boca de una buena historia con una narrativa maravillosa y un montón de imaginación, como lo es ésta, nos recuerdan que la jaula no siempre tiene la misma forma. ¿Cuánto tiempo más estaremos enjaulados en la imitación y en la falta de producciones decentes, pero sobre todo inteligentes para lo que se dice el futuro del país?

Mientras formulamos la respuesta a la pregunta, y a que se decidan a estrenar 31 minutos: la película, en nuestro país, Canal 11 estrenará la tercera temporada de la serie en televisión. Así como también, editorial planeta editará los libros ‘Rojo’ y ‘Verde’ de Juan Carlos Bodoque, entre otras sorpresas, para los seguidores de esta serie que cada día son más y no necesariamente niños.

24/09/08

"Morir mirando el arcoiris"

“Morir mirando un arcoiris” es una extraña metáfora, no sé si se pueda en verdad hablar de una muerte colorida. Dejando de lado, el factor determinante de que estoy viva y que nunca, en efecto, he estado muerta y por lo tanto, no puedo hablar del color de la muerte y su experiencia, si puedo decir que es un frase interesante y sobre todo en esta tarde. Hablaré entonces de la mirada a la realidad, desde mi vida. Para aquellos que me conocen, saben que en general, a pesar de mi amor por la pintura, mi visión respecto a las cosas es un tanto… digamos: monocromática. Desde luego, todo en esta vida tiene matices, pero la muerte…bueno eso es otra cosa, dejaré aquellos autorizados a analizarla la palabra, si es que, claro, se deciden a tomarla.

Todo esto viene a cuento debido a que el día de hoy, o mejor dicho ayer, por que esto ya es madrugada, fue posible la visualización de un hermoso arcoiris. Me dirigía hacia el Centro Universitario Tlatelolco, cuando de pronto un paisaje maravilloso se descubrió ante mis ojos. Un contraste tan brutal que no pude sino atesorarlo en mi memoria, no sin lamentar profundamente la falta de mi cámara fotográfica para pellizcar, si es que es posible, un milimétrico fragmente de lo que percibí.

Caminaba por la calle de Ricardo Flores Magón, cuando de pronto apareció, así como no queriendo, era ancho y grande, muy marcado, 7 colores que gritaban con un dejo de humanidad fascinante: Mírame, soy único y soy irrepetible. No sé cuánto tiempo tenía que no había visto un arcoiris así de hermoso, pero es precisamente esa ausencia en mi memoria lo que me dice que, en efecto, tiene ya bastante. Imagínense ustedes mi asombro al verlo ahí tan gallardo, tan neutro, tan… [Inserten aquí la palabra de asombro que gusten] tan todo. Ahí, justo detrás del horizonte, escondiéndose detrás del asta bandera, adornando al lábaro patrio orgullosísimo, como si la inflación., devaluación y violencia que este país arrastra no fuera suficiente.

Estaba ahí, ahí, y francamente si tuviera unos pocos años y un muchito de amargura menos, no hubiese dudado en echarme a correr intentando alcanzarlo y pararme debajo de él. Si mi cerebro racional y cuadrado, no me hubiese hecho pensar la imposibilidad de la hazaña, seguro me hubiera dado a la tarea de perseguir esa curva que se me antoja misterio de la felicidad eterna, como cuando persigo a una mariposa hasta encontrarme con una sorpresa. Sí, así de pedestre me resulta todo esto, así de natural e infantil, así es de extraño cuando tienes 24 y de pronto ves, en una avenida larga, un arcoiris a lo lejos. No sé si existan otros ojos con que maravillarse si no son con los del infante que a fuerza de superyós nos empeñamos en hacer cerrar los ojos y callar sus aventuras en el difícil acto de “crecer”, que no es lo mismo, ni por asomo, a madurar. No sé, pero hoy lo vi y de pronto tenía yo de nuevo como 5 años y unas ganas enormes de tirarme a correr sin más objetivo que tocar a los colores.

Ahí, a la mitad de la avenida, entre caminos de lo que se pensaba en otros tiempos, era la innovación de la seguridad y confort de la familia mexicana; esos edificios despojados de toda vanidad, parecían gritar la decadencia de la ciudad en la que vivimos, un destino humillante y terrible al que todos parecemos caminar sin mayores esperanzas. Ahí, en esa avenida larga y a la mitad de la nada, un colorido maravilloso adornaba hoy, el paisaje gris que, 40 años atrás, se tiño con un repulsivo color rojo aún sin respuesta y sin memoria como las grandes tragedias. Ya decía Villoro en la conferencia “tal vez no fueron tantos, pero bastaba con uno para entender que, lo que se perdió en esa plaza, no fueron víctimas, sino personas que en el círculo de lo familiar, tienen un valor irreparable.”

Fue ahí también, en esa avenida, a la altura de la calle Lerdo, donde un rechinido de llantas me distrajo de todas estas disertaciones. Iba yo caminando, absorta en la majestuosidad del acontecimiento, mirando al lado contrario del sentido de la calle cuando… un tsuru taxi me esquivaba. Yo corrí, en un impulso irracional, con la intención de completar mi camino al otro lado (como la gallina del chiste) logrando que me acercará aún más al taxi esquivándome, provocando que mi cadera chocara ligeramente con el faro del auto. Ayer, en esa avenida, rumbo a una conferencia del “Memorial de 68” impartida por Juan Villoro, casi me atropella un taxi. Anexando, una anécdota más a los inmutables edificios que todo lo han visto y que todo lo callan, desprestigiando a su memoria. ¿Cuál será el afán de la sociedad mexicana, por emular a tan grandes obras arquitectónicas? No lo sé, lo que sí sé, es que debe ser lindo ser una persona autorizada para hablar de la muerte, mirando un arcoiris. Por su puesto, ese taxi estaba lejos de matarme por la velocidad que llevaba, si acaso una fractura, no más. Sin embargo, es imposible negar que el “morir viendo el arcoiris” resulta en algo no sé… poético, ¿no creen?

10/09/08

Present from Japan...

Pues aprovechando el viaje que dos de mis amigos harían a japón, decidí hacerles algunos encargos. La mayoría de éstos, no fueron concedidos pero como buenas personas me han traido premios de consolación que quiero presumirles jajaja...
La verdad es que yo quería un cosplay de wa-loli o sea, en palabras de mi amigo "un kimono raro minifalda." También quería unos zapatos tradicionales japoneses, y unas cosas para hacer comida, deco bentos se llaman, y desde luego modelos de papercraft pero bueno, por desgracia no me trajeron nada de eso, por razones de tiempo y búsqueda... pero ni hablar... esto es lo que sí tengo y estoy muy emocionada...
Así es, lo anterior son unas calcetas para los zapatos que no tengo jajaja, unos palitos para la cabeza dos figuras de acción de evangelion totalmente artículadas que aún no sé si sacar o no de su caja y un dvd sin subítulos de la nueva serie de Leiji Matsumoto: Galaxy Railways... la cual ya vi y me gustó aunque sólo entiendo las partes con referencias a otras series que ya he visto antes... les dejos fotitos de las otras dos cosas más grandes para que las vean bien... a poco no las muñecas son preciosas?
y la caja del dvd es lo más engañoso, por que es gruesota y sólo trae una cajita de dvd normal, aún así el arte el caja esta hermoso y servirá para dos cosas:
1. hacer unos wallpapers
2. guardar todas mis series de Leiji que son bastantes, por que ya sólo me falta Harlock :)
Saludos a todos!